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Responsabilidad Subsidiaria WiFi

Vamos a contratar una conexión a Internet y vamos a repartirla por wifi en una comunidad de vecinos, o en una cafetería o en un hotel… ¿Quíen contrata la conexión? ¿De quién es la responsabilidad si alguien comete un delito desde esa red?

Cuando se comete un delito informático, el rastro queda por la IP de la conexión. Cuando la policía rastrea esa IP, van al operador de servicio, Movistar, Jazztel… y éste le dice de quién era esa conexión en el momento del delito. Pues la IP en la hora tal y fecha tal pertenecía al “Hotel X”, por ejemplo.

En ese momento, la policía se dirige al “Hotel X” y el responsable es la persona adminsitradora de la sociedad, o en el caso de que sea un particular, esa misma persona.

“Mire usted, nosotros tenemos una WiFi aquí y yo no he sido” es la respuesta más habitual, pero eso no se puede saber ya que, ¿quién estaba aquí hace unas semanas, cuando se produjo el delito?. Nadie lo sabe y por tanto, la persona responsable es la que ha contratado la conexión. Eso es la responsabilidad subsidiaria. Alquien tiene que cargar con la culpa de no haber tomado las medidas para poder identificar a la persona que puede cometer un delito.responsabilidad-subsidiaria-wifi

Un delito informático puede ser entrar de forma remota en un servidor, hacerse pasar por la identidad de otra persona, hacer injurias y calumnias en una red social, descargar contenido pedófilo y por supuesto, compartirlo… etc.

Es importante señalar que, en los contratos de las compañías que dan acceso a internet, se prohibe la reventa o alquiler del servicio con o sin coste. (“Queda expresamente prohibida la realización de actos de reventa o comercialización del SERVICIO a terceros ajenos a la prestación del mismo o, en cualquier caso, de compartición de recursos fuera del domicilio para el que haya solicitado la provisión del SERVICIO”.)

Nuestro Código Penal establece dos niveles de responsabilidad: la penal, dirigida a los autores, cooperadores necesarios, cómplices y encubridores, y la civil, que se extiende no sólo a los responsables del delito, sino también a aquellos que en virtud de motivos tasados legalmente, sean considerados responsables civiles directos o subsidiarios.

El artículo 120 del Código Penal establece distintos tipos de responsabilidad civil subsidiaria por actos de terceros: la de los padres y tutores por actos de sus hijos, propietarios de establecimientos y empresas por sus empleados, propietarios de vehículos, y la de los titulares de editoriales, periódicos, revistas, estaciones de radio o televisión o de cualquier otro medio de difusión escrita, hablada o visual, por los delitos o faltas cometidos utilizando los medios de los que sean titulares.

Obsérvese la imposibilidad de incardinar en sede penal la responsabilidad, siquiera civil, del titular de una conexión telemática inalámbrica, por los actos que pudieran cometerse a través de dicha línea, en caso de desconocerse la identidad del autor material de los hechos. Máxime cuando el artículo 14 de la LSSI exonera de responsabilidad a los prestadores de servicios de acceso a redes, salvo que ellos mismos hayan originado la transmisión, modificado los datos o seleccionado éstos o a los destinatarios de dichos datos.

En principio, igual que no existe una norma de derecho positivo que atribuya responsabilidad al propietario de un teléfono por los insultos que terceros puedan proferir a través de la línea, no puede responsabilizarse, sin vulnerar el principio de legalidad, a una comunidad de propietarios, o a un cibercafé, por los usos ilícitos que pudieran hacerse de su WiFi por parte de personas no identificadas individualmente.

Pero a efectos prácicos, existen medios en el mercado para dejar rastro de las personas que usan nuestra conexión compartida y, el hecho de no poner remedio es lo que puede constituir el problema de la responsabilidad. Tenga en cuenta que, al no poder derivar la responsabilidad a otra persona, la carga probatoria puede delimitarse en la IP y por tanto, en la persona que firma el contrato con la compañía.

Derivar la responsabilidad

Los métidos son variados, pero en España, los más viables por precio y facilidad de uso, son los que crean una conexión VPN desde la conexión que queremos dar a nuestros clientes y es compartida a un servidor RADIUS que guarda los log de conexión. Ojo con esto, no se guardan las trazas de conexión ya que se entraría en la intimidad del usuario. Sólo se guarda quién (de forma bien identificada) usaba una IP (conexión única a través de esa VPN) en un momento determinado. Así si las fuerzas del orden llegan con una denuncia a una IP concreta, esta IP forma parte de un pool de direcciones que ha quedado registrado, con lo que se determina perfectamente quién ha sido y se deriva la responsabilidad.

Cuánto cuesta derivar la responsabilidad

El precio varía en función del número de IPs únicas que le demos a su establecimiento, es decir, el número de personas que, a la vez, quiere que estén conectadas y, por tanto, registradas.Además los clientes tendrán su publicidad en el hotspot, puede usar su sistema WiFi actual y es escalable.Evite la responsabilidad de su conexión WiFi desde 2eur / mes / conexión

Y si ya tengo WiFi en mi empresa, ¿qué hago?

Es muy sencillo implantar este sistema. Si ya tiene un sistema WiFi que funciona, tan solo hay que poner un router que cree la VPN y contratar el servicio para que, cuando un usuario entre en la WiFi, le salga una pantalla de bienvenida. El usuario pondrá su login y password y quedará registrado. A partir de ahí, se le asignará una IP a este usuario para todo su tiempo de conexión. La IP es por usuario y dispositivo.